| 19 al 22 de noviembre |
| La Feria de la Música involucra a todos los actores del sector: músicos, productores, estudios de grabación, compañías grabadoras y distribuidoras, fabricantes de equipos. Habrá exposiciones, conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros, documentales de músicos y firmas de autógrafos. Pero el plato fuerte son las presentaciones en vivo, donde se destacan Hollerado (Canadá), Famasloop (Venezuela), Andreia Dias, Zé da Guiomar y Dona Zefinha (Brasil), Annie B. Sweet, Nena Daconte, Pereza, Pony Bravo, Revólver, Xoel López y Manel (España), Ana Prada (Uruguay), Peppe Voltarelli (Italia), Pedro Piedra (Chile), Puerto Candelaria (Colombia) y RoCola Bacalao (Ecuador). |
Tuesday, November 17, 2009
Wednesday, April 29, 2009
"Africa me ha convertido en mejor persona y mejor escritor"
El célebre escritor sueco Henning Mankell rescató la literatura del continente negro
Susana Reinoso
LA NACION
"¡Hagan algo por Africa! Muestren que los africanos no sólo mueren, sino que están igual de vivos que nosotros. Ellos no tienen nada que ver con la crisis internacional, aunque sufren las peores consecuencias. Pero también culpo a los periodistas por la forma en que manipulan las imágenes sobre África. Los medios siempre describen cómo la gente se muere, pero no como viven allí".
La exhortación del reconocido escritor sueco Henning Mankell dejó muda a la prensa que seguía, casi devotamente, sus respuestas en la conferencia de prensa convocada ayer en la residencia del embajador sueco en Buenos Aires.
El autor de la famosa serie sobre el inspector Kurt Wallander es una de las visitas estelares de la 35° Feria del Libro de Buenos Aires. Mañana a las 20 tendrá un diálogo abierto con el público en la Sala José Hernández.
Generoso con su tiempo, amable durante las dos horas de encuentro y campechano en el trato (le dio la mano a cada uno de los periodistas presentes), Mankell exhibió un profundo cariño por el continente negro, que según dijo, lo ha convertido "en mejor persona y mejor escritor". Y al hablar sobre el papel del escritor dijo que tiene que ser "la voz del mundo".
Para el regocijo de toda la prensa, el autor de El Chino anunció que el 18 de agosto saldrá en Suecia, luego de una década de silencio, la nueva y última novela sobre su famoso antihéroe, el inspector Kurt Wallander. Pero esta vez, el escritor -que ha vendido más de 25 millones de ejemplares de su serie sobre el investigador- se concentra en la vida de su personaje, diabético e inseguro, que tiene tantas tribulaciones como cualquier mortal.
Sin avanzar mucho sobre el tema del libro, que comenzará en 1983 con un encuentro con el asesinado primer ministro sueco Olof Palme asesinado en 1986, tranquilizó a los periodistas presentes y dijo: "Después de este libro se darán cuenta que no será posible otro, porque algo pasa que lo hace imposible. El tendrá un nieto y no morirá. El título será El hombre inquieto y estará en español recién en 2010, porque Tusquets tendrá que traducir 600 páginas".
Al hablar sobre el género policial que lo ha convertido en una celebridad en más de 100 países y un autor traducido a más de 40 lenguas, el escritor de Zapatos italianos subrayó: "Sólo escribo libros que yo mismo quisiera leer. Vivimos en un mundo donde todo es fragmentado y rápido, y la gente busca algo más largo", sostuvo Mankell, cuyo policial preferido es Macbeth, de Shakespeare.
Nacido en Estocolmo, a los 61 años Mankell ha escrito 40 novelas, de las cuales el 25% están protagonizadas por Wallander. Es la primera vez que el escritor viene a Buenos Aires, a la que considera "mágica y mística. Conozco argentinos en Suecia que se fueron durante la dictadura militar argentina. Ustedes vivieron algo terrible. Nunca hubiera venido a la Argentina en aquella época", admitió al recordar a su compatriota Dagmar Hagelin, desaparecida en esa época.
Luego dijo que, hasta ayer, su única referencia del país habían sido las 36 horas que permaneció hace unos años, por un desperfecto en un vuelo que lo llevaba de regreso a Europa.
El autor sostuvo que la popularidad de su inspector Wallander tiene que ver con que "es una persona real, como cualquier otra, que cambia todo el tiempo, que tiene diabetes, una enfermedad que puede tener cualquiera. ¿Se imaginan a James Bond con diabetes?", se preguntó risueño.
El continente olvidadoAfrica estuvo presente todo el tiempo en sus reflexiones. Mankell reparte su vida entre dos culturas y dos ciudades. La mitad del año en Estocolmo, la otra mitad en Maputo, Mozambique, donde dirige el Teatro Avenida.
De sensibilidad honda, se enfadó varias veces al hablar sobre la mirada que los europeos tienen sobre el continente negro: "Me preocupa que en 2009 haya millones de chicos que no saben ni leer ni escribir. Es una verdadera vergüenza, porque una persona que no sabe leer es como una persona sin manos. Con el dinero que los europeos gastan en un año en alimentos para sus perros y gatos, se podría eliminar el analfabetismo ", subrayó. Mankell apuntó también que Suecia está muy afectada por la crisis financiera mundial y que, por primera vez desde la posguerra, se están perdiendo puestos de trabajo. Expresó luego su esperanza de que la crisis económica "ayude a crear una nueva conciencia política" entre sus compatriotas y de que el 1° de mayo "la gente salga a las calles a manifestarse contra la injusticia".
También repartió críticas a los medios de comunicación. "En Suecia también el periodismo es superficial. Cuando un inmigrante comete un crimen, se centran en su condición de tal, pero no en las razones que pudo tener para cometerlo", criticó.
Más adelante admitió, con cierto pudor, que no tiene un amplio conocimiento de literatura argentina, pese a que conoce "la literatura mitológica escrita por aquellos marineros suecos que estuvieron en la pampa. También conozco quién es Maradona y la mano de Dios, y el Che Guevara". Y prometió llevarse ejemplares de diez autores para resarcir el hecho.
Se manifestó admirador de Gabriel García Márquez. ""¿Cómo sería vivir en un mundo donde García Márquez no hubiera escrito sus libros? Estaría muy vacío", sostuvo.
El autor de Asesinos sin rostro dijo que nunca tuvo una novela que no diera ganancias. "Con Wallander gané muchísimos lectores. Eso me sorprendió un poco. Aunque nunca se puede saber qué tipo de libro conquistará a mucha gente", dijo con indisimulada satisfacción.
Respecto de las duras descripciones de sus novelas policiales, que el escritor usa para revelar las contradicciones de la sociedad, explicó: "Sea lo que sea que escriba, lo que pueda imaginar, la realidad siempre es peor. En mi imaginación nunca puedo pensar sobre cosas tan horribles como las que suceden en la realidad".
Y Africa cerró sus reflexiones: "La razón por la me fui a Mozambique son las mismas por las cuales regreso. Desde allí puedo ver las cualidades de la vida humana y del mundo. Me enoja ver cómo el resto del mundo trata a los africanos. Soy suficientemente viejo para recordar el día en que la literatura latinoamericana cambió el modo de ver el mundo. Les aseguro que muy pronto la literatura africana provocará el mismo impacto".
Sunday, February 08, 2009
El autor de "Historias de cronopios y famas" falleció un 12 de febrero de 1984 en París. Fue uno de los protagonistas del boom de la literatura latinoamericana de la década del 60 y un escritor comprometido con las luchas revolucionarias que agitaron esos años el continente bajo el influjo de la revolución cubana.
El 12 de febrero de 1984 falleció en París Julio Cortázar, uno de los protagonistas del boom de la literatura latinoamericana de la década del 60 y escritor comprometido con las luchas revolucionarias que agitaron esos años el continente bajo el influjo de la revolución cubana.
Nacido accidentalmente en Bruselas en agosto de 1914, su familia vuelve a la Argentina cuando Julio tenía casi cuatro años y va a vivir a la localidad bonaerense de Banfield, a una casa con un gran jardín donde se cría junto a su madre, su hermana, su tía y su abuela ya que su padre abandona el hogar.
Aunque pasa su infancia en una especie de paraíso, Cortázar recuerda esos días ensombrecidos por sus sensibilidades excesivas, tristezas y la desesperación de sus primeros amores.
Maestro normal y luego profesor en Letras, el escritor da cátedras en pueblos y ciudades del campo, como Bolívar y Chivilcoy, pasa por Mendoza y en 1946 se instala en Buenos Aires.
Alto, de ojos verdes excesivamente separados, con una expresión juvenil que perduró a través de los años, Cortázar ya era entonces un gran solitario, fanático del cine, del boxeo y de Jelly Roll Morton, Duke Ellington, Louis Armstrong y de los blues de Bessie Smith.
Siempre fue un gran melómano -"la música es para mí más importante que la literatura", dijo alguna vez en una entrevista- y lo reflejó en muchos de sus cuentos, como en "El Perseguidor", en el que esboza la figura del saxofonista Charlie Parker.
En 1951 viaja a París con una beca de la UNESCO donde trabaja como traductor, se casa en 1953 con Aurora Bernárdez y se afinca en esa ciudad que treinta años después le dará la ciudadanía francesa.
A pesar de sus largos años en París "era un argentino esencial", lo definió en una semblanza el mexicano Carlos Fuentes, quien junto a García Márquez compartió con Cortázar aquellos años del boom latinoamericano.
Bajo el seudónimo de Sergio Denis, Julio había publicado su primer libro, un poemario titulado "Presencia" (1938) y en 1949 una obra de teatro, "Los reyes", en la que recrea el mito del Minotauro.
Durante el primer año de Cortázar en Francia se publicó "Bestiario", su primera -y tal vez insuperable- colección de cuentos y posteriormente "Final del juego" (1956), "Las armas secretas" (1959), "Todos los fuegos el fuego" (1966); "Octaedro" (1974), "Alguien que anda por ahí" (1977, "Queremos tanto a Glenda" (1981), "Deshoras" (1982).
En el cuento "Las babas del diablo" (incluido en "Las armas..." y años después adaptado al cine como "Blow Up" por Michelangelo Antonioni), el escritor ya expone parte de su credo estético: "devolver al lenguaje sus derechos", que puede ser leído como una confesión de la divergencia entre el lenguaje y el mundo.
Esa fisura en el canon "realista" -ya puesta de manifiesto por Borges desde los años 20- permite a Cortázar introducir en sus textos un elemento fantástico, de extrañamiento, que caracterizó a los años más fructíferos de su literatura.
Las atmósferas inquietantes y un lenguaje coloquial que subraya la oralidad del texto son marcas de la identidad de la narrativa cortazariana.
En 1960 aparece su primera novela "Los Premios" y dos años más tarde el escritor viaja a Cuba y apoya a la revolución liderada por Fidel Castro, un compromiso político que lo llevará a viajar a Chile para la asunción de Salvador Allende y luego a la Nicaragua sandinista.
Además, Cortázar forma parte del Tribunal Russell II que, en 1973, juzgó en Roma los crímenes llevados a cabo por las dictaduras latinoamericanas. Resultado de esta actividad fue su libro "Dossier Chile: el libro negro".
La aparición de "Rayuela" en 1963 traza un hito en su trayectoria, ya que la obra -con personajes inolvidables como la Maga- incluye otros planos que dislocan la estructura convencional de la novela: una teoría de la literatura que reflexiona sobre el proceso mismo de su escritura.
En este libro, de final abierto, el lector puede elegir el orden de los capítulos ya sea de manera sucesiva o por un esquema de saltos que Cortazar plantea al inicio.
Inserta también una serie de discursos literarios, filosóficos, políticos y hasta eróticos relacionados con temas heredados de la literatura del absurdo. Estos planteamientos estéticos se reiteran en la novela "62/ modelo para armar" (1968), obra que toma su nombre del capitulo 62 de Rayuela, que no se lee si se sigue el orden fijado por el autor.
Otras obras son "Final del juego" (1956) "Historias de cronopios y famas" (1962), "La vuelta al día en ochenta mundos" (1967), "Ultimo round" (1969), "Prosa del observatorio" (1972), "Libro de Manuel" (1973), "Un tal Lucas" (1979) y "Los autonautas de la cosmopista" (1983, escrito a cuatro manos con su tercera mujer, Carol Dunlop, fallecida un año antes).
Cortázar volvió a la Argentina en diciembre de 1983, enfermo de una leucemia que le habían diagnosticado hacia dos años, y aunque no tuvo un reconocimiento oficial del gobierno de Raúl Alfonsín, recibió en la calle el caluroso afecto de la gente. Regresó a París y el 12 de febrero falleció en el Hospital Saint Lazare.
Fuente: TElam
Monday, December 29, 2008
EL EJIDO.- La segunda jornada de Elejíarte 2008 contó, entre otros protagonistas, con Lagartos Editores, una joven editorial ejidense que además de realizar un repaso de la actividad que ha desarrollado durante 2008, adelantó los proyectos que tiene previsto llevar a cabo en 2009. En el acto intervinieron dos de sus socios, el director de cine Manuel Martín Cuenca y el guionista de cómic Santiago Girón.
Posteriormente, el Teatro Municipal acogió la representación de cinco piezas teatrales escritas por integrantes del Grupo de Narrativa de El Ejido. KKO Teatro dio vida a "La fe", de Santiago Girón; el grupo Otis interpretó la obra de Pedro Molina "Si fuera diferente"; y Norvac Teatro hizo lo propio con el texto de Maribel Robles "No cariño, la bacteria es mía". Alicia Ferrer y Elodia Robles se encargaron de poner en escena "Consejos de vecina", de Miguel Castro; mientras que Martina Jiménez y Gloria Sánchez versionaron la obra "El paseo", de Mónica Sánchez.
La noche más teatral de Elejíarte 2008 se completó con dos sorpresas que no estaban incluidas en el programa oficial, una improvisación de otra integrante del Grupo de Narrativa de El Ejido, Concha Sanfrancisco, que implicó al público presente en la sala; así como la actuación de un peculiar cuentacuentos.
El programa de la segunda jornada de Elejíarte 2008 se completó con la continuación del cómic en vivo iniciado el día anterior por Santiago Girón y Juan Manuel Beltrán. En esta ocasión, completaron sus respectivas viñetas Alejandro Ortega, Fran Carmona y José Antonio Maldonado.
Por la mañana, además, se desarrolló el Rally Fotográfico Elejíarte 2008, una novedosa iniciativa cuyo resultado se dará a conocer durante la clausura de esta tercera edición de la semana cultural auspiciada anualmente por el Aula Socialista de Cultura de El Ejido.
Friday, November 28, 2008
EN SU NUEVO LIBRO, FANTASMAS EN EL PARQUE, LA INCONFUNDIBLE MARÍA ELENA WALSH MEZCLA NOVELA, AUTOBIOGRAFÍA Y LOS MÁS DIVERSOS MATERIALES PARA DAR FORMA A UN TEXTO EN QUE SE IMPONE LA VITALIDAD DE UNA MIRADA SIN NOSTALGIAS DEL PASADO.
Los fantasmas han gozado siempre de un prestigio literario bien ganado. En los textos de habla inglesa, por ejemplo, han sido protagonistas ilustres; Hamlet o El fantasma de Canterville pueden dar testimonio de ello.
A los argentinos, los fantasmas de verdad y los de ficción nos vienen persiguiendo desde la época de la colonia y convivimos con ellos con suerte diversa. No es extraño entonces que María Elena Walsh haya elegido, para continuar su anterior novela autobiográfica, Novios de antaño (1990), a estos personajes tan elusivos como constantes. Fantasmas en el parque se llama, entonces, esta nueva incursión de una de las más importantes escritoras argentinas contemporáneas en el terreno de la ficción-no ficción.
No se trata esta vez de las experiencias, verdaderas o fabuladas, de la niña y la adolescente que fue María Elena ni hay un sencillo ordenamiento cronológico como para ir ubicándose en la trama de esta "mezcla originalísima de novela y autobiografía", como acierta en definir el texto de contratapa. Aquí los fantasmas mandan, y se va o se viene al compás de los recuerdos y la cronología se vuelve un poco loca, pero está todo bien, como dicen ahora los chicos jóvenes.
Organizado en cuatro partes (las tres primeras están a su vez divididas en seis capítulos, y la última es, prácticamente, un epílogo), el libro se abre y se cierra con los rituales de la muerte, pero en un ámbito aparentemente inesperado: ese solárium en que se ha convertido el parque Las Heras ("solárium poco festivo, ocupado por una muchedumbre que se borró el pasado y no percibe los fantasmas") y al que Walsh va a volver una y otra vez, sola o acompañada por un reducido grupo de amigos recientes, paseantes ellos también, lo cual le permite ir escandiendo las entradas y salidas de su propio pasado con comentarios sobre la actualidad argentina.
El parque Las Heras ha sido escenario real de los paseos de la escritora, pero, también y hasta mediados del siglo pasado, fue sede de la Penitenciaría Nacional. Y aunque ya no quede de ella ni un ladrillo para mostrar, toda su historia de presos (políticos y de los otros), de fugas y quizá de fusilamientos brota ahora entre los lapachos rosados y los palos borrachos, la escuelita de fútbol y un mástil sin bandera. Este es el lugar mítico elegido para convocar a los fantasmas: al sol y entre paseadores de perros y vendedores ambulantes.
Textos de agenda (teleagenda, también), relatos de sueños o de viajes, noticias del diario, citas más o menos extensas de autores amados: todos son materiales nobles para ir armando un texto prodigioso, donde ni los temas de la vejez, la enfermedad o la muerte pueden contra la vitalidad que da recordar sin nostalgias. Y aunque la autora diga de sí misma que "no soy optimista, soy más bien apocalíptica", el humor y el amor pueden más ("Señora se ofrece para medir endecasílabos. También versos de otros metros. Va a domicilio"), porque "lo que se necesita es intercambiar afecto y respeto".
La obra de Walsh ha abarcado desde siempre temas y géneros muy distintos: poesía ( Otoño imperdonabl e fue su primer libro de poemas, a los 17 años, celebrado por Neruda y Juan Ramón Jiménez); canciones, cuentos y poemas para chicos; canciones para adultos; textos periodísticos de crítica política, o la novela Novios de antaño. Aquí Fantasmas en el parque participa de manera expresa o sutil de todas estas vertientes. Por ejemplo, un caracol "se desliza seguro y orondo" ante el respeto de los paseantes, y las cotorritas invaden la mañana y los árboles, como los gatos invaden los sueños. Quisquillosa e implacable, Walsh arremete ya sea contra los baños públicos, ya sea contra un mundo donde la vida es una mutitudinaria botonera, "con controles remotos, teclados, consolas, telefonitos para enanos, camaritas multifunción", que sólo podrá ser dominada por los niños, "con dedos pequeños y ojos sanos".
Pero también hay tiempo para dar un largo paseo por ciertas calles de la ciudad en "Buenos Aires, 1948": Florida (Borges citaba en la Richmond de Florida), Santa Fe y Callao ("en un discreto departamento tapiado de libros, Helena Muñoz Larreta de Mallea me invitaba a compartir el almuerzo dominical, con su marido socarrón y el muy risueño poeta Francisco Luis Bernárdez"), Posadas (donde estaba la casa de los Bioy), o el barrio de Caballito (domicilio de poetas como Conrado Nalé Roxlo). Silvina Ocampo, el fotógrafo Pepe Fernández (el mismo de "Zamba para Pepe"), María Herminia Avellaneda, Celeste Albaret, París, Punta del Este, Juan Ramón Jiménez, el humo del cigarrillo o un quirófano pueden ser, también, disparadores de la memoria.
Muy leída, muy amada por su público (muy envidiada, también: "A mí me había tocado una envidiable porción de fama que me ganó amigos permanentes y algunos rivales oblicuos y ponzoñosos"), la aparición de Fantasmas en el parque viene a culminar un "año Walsh": a la edición, por primera vez en forma de libro, de Canciones para mirar y Doña Disparate y Bambuco , se sumó también en estos días el estreno en el teatro Tabarís de Varieté para María Elena , el espectáculo musical, creación de Gerardo Sofovich, inspirado en "El viejo varieté". Otra vez, Walsh ha sorprendido con una vuelta de tuerca a los argentinos: su voz inconfundible, que tantas veces supo expresar lo que casi nadie se atrevía, vuelve para entregarle a esa "exigua tribu de los lectores de libros" una flor nueva que crece, misteriosa y perfecta, en medio de un parque ciudadano y sobre los restos de una cárcel.
Por Graciela Melgarejo
Fuente: ADN Cultura
Más información: www.lanacion.com
Saturday, September 06, 2008
Marta Minujín sale de gira con sus creaciones
París, Vancouver, Cali, San Pablo y Berlín. La consagrada Marta Minujín inició esta semana una gira internacional de cuatro meses. El martes próximo inaugurará en la galería Lara Vincy, de París, La chambre d amour ( La habitación del amor ), realizada con el escultor holandés Mark Brusse, cuya primera versión estrenó en 1962 en la capital francesa y exhibió luego en Tokio.
Durante su periplo, Minujín no sólo volverá a la ciudad en la que comenzó su andadura artística, sino que también compartirá el podio de los consagrados con Matt Mullican y Allan McCollum, en San Pablo, y se disputará la atención pública con Yoko Ono, en Berlín.
Un par de días antes de partir, Marta Minujín recibió a LA NACION en su monumental atelier, ubicado en San Cristóbal. La casa, hospitalaria desde la puerta, tiene un cartelito que dice: "Toque mucho timbre". Para eso hay dos.
Dice Marta Minujin acerca del motor de la creación artística: "[Es] la angustia existencial, de la que no te salva nadie. Siento una angustia brutal de crear, de sacarlo afuera". Los colchones vuelven a ser protagonistas de dos de las obras que expondrá en esta gira. "Me importa mucho como elemento, porque en los colchones la gente nace, sueña, hace el amor y muere. El colchón es un pedazo de vida", dice, con un capuchino en una mano y el celular dorado en la otra.
El 9 de octubre, en la Vancouver Art Gallery, expondrá Soft Gallery , con 200 colchones dentro de los cuales se proyectarán los videos de El Partenón de los libros , Carlos Gardel de fuego y Torre de pan lactal de James Joyce . Junto con este material, habrá dos creaciones audiovisuales más: Soft Gallery y Ice Cello .
En la 28a. Bienal de San Pablo, Minujin, el 26 de octubre, será una de seis artistas homenajeadas, porque su obra es ya una referencia para la práctica artística contemporánea. Artist s talk se llamará el espacio de debate en el que Minujin charlará con la curadora Inés Katzenstein. Los artistas Marina Abramovic, Helen Almeida, Andrea Fraser, Matt Mullican y Allan McCollum también debatirán con otros curadores.
LanzaperfumeEl 26 de noviembre, Minujín pondrá en marcha su Operación Perfume , en el 41° Salón Nacional de Artistas de Colombia, en la ciudad de Cali, una de las más violentas de ese país. Se trata de una "artción", según la definición de Minujin, que consiste en "arte para oler y sentir. Son 700 litros de jazmín del país que rociaremos en un barrio marginal de Cali y que durará 24 horas".
En diciembre, Minujin llegará a Berlín, capital en ebullición cultural. "Soy invitada por la Akademie der Künste. Voy a hacer una performance creada para ese encuentro, en el que estarán Yoko Ono, Adrian Piper, Yingmei Duan y Leslie Labowitz. Será arte ecológico en acción, con gente que tendrá baldes en la cabeza dados vuelta".
Reconocida por su rubia cabellera y sus infaltables anteojos oscuros, Marta Minujín lleva más de 40 años de actividad plástica y aún conserva el ímpetu de los años del Di Tella. El "arte comestible" y sus esculturas cubiertas de queso y frutas son parte de la historia de arte argentino, como lo son las piezas que crea y abandona luego en distintos lugares.
Vestida con un overol a rayas pintadas a mano, Minujín dice: "Fui una pionera del nuevo realismo, el fluxus, el art pop, el happening, el arte efímero, el monumental y de expresión masiva. Conocí a Andy Warhol y a Dalí. Soy de esa clase de artistas que se desdoblan en muchos polos".
Dicen los entendidos que si hubiera nacido en EE.UU., Minujín sería Andy Warhol. Al volver la vista atrás, dice: "[Tengo] la sensación de que todo se puede en la vida. Yo vivo de mi arte, que por suerte se está capitalizando". Una visita a su atelier permite apreciar la dimensión de su creatividad y de su obra.
Al despedirse, la artista dice: "Si no hubiera nacido en este país, igual hubiera hecho obras grandes, que la gente pudiera ver desde cualquier parte. Cuando vas en tren a Avellaneda, una obra de arte en el camino te abre los ojos y te cambia la cabeza. El arte calma la angustia".
Wednesday, September 03, 2008
¿Por qué es necesario el latín?
Por: PEDRO MANUEL SUÁREZ MARTÍNEZ PROFESOR TITULAR DE FILOLOGÍA LATINA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDOY si el asturiano es un conjunto de dialectos hablados en una pequeña región por más o menos 1.000.000 de posibles hablantes, el latín fue hablado y escrito en toda Europa y norte de África durante siglos por millones de hablantes. El latín es una lengua de referencia para otras muchas lenguas, por muy aparentemente 'muerta' que parezca estar. Parecida cosa cabe decir del griego.
Es esa romanización, que luego se exportó a otros continentes, la que determina la uniformidad cultural que existe en Europa: lo mismo encontramos un templo gótico en Colonia que en Lisboa, o barroco en Múnich que en Nuevo México. Digamos que si el ser civilizado consiste en la adopción de unas costumbres exclusivamente humanas en sus diferentes manifestaciones, nuestra civilización occidental -distinta de otras- es heredera de la tradición greco-latina, con la adición de unos valores cristianos superpuestos a ella. Darse cuenta de todo esto y de lo que implica es tarea de cada estado y para ello dispone de un instrumento fundamental: la educación, de la que, sin embargo, en nuestro país son cada vez más arrinconados estos saberes, al contrario de lo que ocurre en otros como Bélgica, Finlandia, Suecia, Holanda, por citar algunos casos extremos.
En un hipotético plan de estudios de cualquier lengua románica, incluido el inglés que no es propiamente románica, pero hereda del latín buena parte de su vocabulario, ¿no sería justo, adecuado, normal, necesario que el latín fuera obligatorio para todos los alumnos, incluidos los de asturiano, para conocerla bien por dentro? Pues por alguna razón, quizá gremial, no lo es. Pero hay más. ¿Sabíamos que los griegos inventaron los géneros literarios: épica, tragedia, comedia, lírica, novela... y que los romanos los heredaron y nos los legaron? ¿Sabíamos que escribimos en un abecedario heredero del genial invento del alfabeto griego, que consistió en dotar de una grafía a cada sonido que reconocieron en su lengua? Podríamos seguir así 'ad infinitum'.
Pero es que, además, como dice F. R. Adrados, el latín y el griego, lejos de ser lenguas muertas, viven dentro de nuestras propias lenguas y son recurrentes, ya sea en voces evolucionadas, ya sea en la creación de términos nuevos. La medicina, la ingeniería, la botánica, la física, la arquitectura... cualquier rama del saber construye sus tecnicismos con latines y griegos, de suerte que se convierten en términos 'panoccidentales', es decir, comunes a todo occidente.
Pues bien, gracias a esta herencia clásica, al Renacimiento, con su drástica separación de lo divino y lo humano, y a la Ilustración hemos conformado nuestra propia civilización, emulada por tantos. ¿Qué otras culturas pueden decir eso?¿No es la nuestra la única en que la división de los poderes terrenales y los religiosos nos ayudan a vivir y progresar en libertad? ¿Pueden decir eso judíos o musulmanes? No. En este sentido puede decirse que ellos viven en la más absoluta Edad Media. Creo, en fin, que la Filología Clásica, que se enseña en toda Europa es el pilar fundamental de nuestra civilización; una civilización a la que se entra por la lengua. Si descuidamos su conocimiento, pronto dejaremos de saber, parafraseando al poeta, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Aunque tengamos pocos alumnos.
